A las 10:29 p.m. del viernes 25 de noviembre de 2016, el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, falleció en su residencia en La Habana a los 90 años de edad. La noticia fue anunciada por su hermano, el entonces presidente Raúl Castro, mediante un breve comunicado transmitido por la televisión estatal.
El anuncio conmocionó a la nación y al mundo. Aunque Fidel llevaba una década retirado de la vida pública por motivos de salud, su figura seguía siendo central en la identidad política y cultural de Cuba.

Cremación y voluntad personal
En cumplimiento de su voluntad expresa, sus restos fueron cremados poco después de su fallecimiento. Este gesto, sobrio y simbólico, reflejó el carácter austero del líder cubano, quien había rechazado en vida cualquier tipo de culto a la personalidad.
Nueve días de duelo nacional
El gobierno cubano decretó nueve días de duelo nacional, durante los cuales se suspendieron actividades festivas y se realizaron actos de homenaje en todo el país. Las banderas ondearon a media asta y los medios de comunicación se volcaron en la cobertura de su vida, obra y legado.
Caravana de la libertad: el último viaje
Entre el 30 de noviembre y el 4 de diciembre, una caravana trasladó sus cenizas desde La Habana hasta Santiago de Cuba, recorriendo en sentido inverso la ruta que Fidel y los barbudos habían seguido en 1959 tras el triunfo revolucionario.
Este recorrido fue bautizado como la «Caravana de la Libertad», y miles de cubanos salieron a las calles para rendirle tributo, lanzar flores y mostrar respeto.
Acto final en Santiago de Cuba
El 4 de diciembre de 2016, sus restos fueron depositados en el cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba, junto al mausoleo de José Martí. El acto fue íntimo y solemne, sin discursos ni pompas, en consonancia con su voluntad.
Reacciones internacionales
La muerte de Fidel Castro generó reacciones diversas en todo el mundo:
- Líderes de América Latina como Evo Morales, Nicolás Maduro y Daniel Ortega expresaron su admiración y dolor.
- El presidente ruso Vladimir Putin lo calificó como “símbolo de una era”.
- En Estados Unidos, las reacciones fueron mixtas, reflejando décadas de tensiones políticas.
- Organismos internacionales como la ONU y la CELAC destacaron su papel en la lucha por la soberanía de los pueblos.
Fidel en sus propias palabras
A lo largo de su vida, Fidel Castro pronunció miles de discursos. Uno de los más recordados fue: “La historia me absolverá”, frase que pronunció en su defensa tras el asalto al cuartel Moncada en 1953.
Conclusión
El fallecimiento de Fidel Castro marcó el cierre de una etapa histórica en Cuba. Su figura, admirada por unos y cuestionada por otros, sigue siendo objeto de estudio, debate y memoria. Más allá de las ideologías, su impacto en la historia del siglo XX y en la identidad cubana es innegable.
