Una final de alta tensión: La Habana vence 2-1 a Santiago de Cuba
En un partido cargado de tensión, intensidad y emotividad, el equipo de la capital se impuso 2-1 este domingo ante Santiago de Cuba en la final del Torneo Clausura de la 108 Liga Nacional de Fútbol, convirtiéndose en el nuevo campeón de la Isla.
Esta victoria marca el fin de una sequía de 24 años sin títulos para La Habana, un hecho histórico que devuelve la gloria futbolística a la provincia.

Un estadio La Polar repleto y vibrante
La final, disputada en el estadio La Polar, reunió a cerca de mil aficionados que llenaron las gradas y vivieron cada jugada con fervor. Desde el pitazo inicial, el encuentro mantuvo un ritmo intenso que mantuvo en vilo a todos los presentes.
Ambos equipos generaron oportunidades en la primera mitad, mostrando un fútbol de toque, ambición y orden táctico. Sin embargo, el marcador no se abrió hasta el segundo tiempo.
Primer golpe: Santiago de Cuba toma ventaja
El primer gol llegó tras una contra bien ejecutada por los Diablos Rojos. Rigual Herrera, con precisión y sangre fría, definió una jugada en superioridad numérica, desatando la euforia de la afición santiaguera.
Respuesta inmediata: Jean Carlos Iglesias cambia el partido
La alegría visitante duró poco. En la siguiente jugada, Jean Carlos Iglesias, recién ingresado al terreno, aprovechó un balón suelto en el área para marcar el empate.
Un gol rápido, letal y psicológico que alteró por completo la dinámica del encuentro.
El golpe emocional afecta a Santiago
El impacto de no poder sostener la ventaja desordenó al conjunto santiaguero. El equipo perdió el control del mediocampo, renunció a la posesión y recurrió a pelotazos largos, lo que facilitó el trabajo defensivo de los capitalinos.
La Habana, por su parte, creció en confianza y comenzó a dominar el ritmo del partido.
Gol decisivo: Didier Reinoso desata la fiesta habanera
La definición llegó en una jugada de vértigo. Didier Reinoso, entrando de cambio en la segunda mitad, levantó al público con una acción individual que terminó en el 2-1 definitivo.
Santiago de Cuba intentó reaccionar, pero la defensa habanera se mostró sólida, organizada y capaz de contener los últimos intentos orientales.
El pitazo final: La Habana vuelve a reinar después de 24 años
Con el silbatazo final, La Habana celebró un título largamente esperado desde la temporada 2000-2001, cuando Francisco Fariñas los condujo a su última corona.
La escena en el césped fue un estallido de emoción, abrazos y orgullo por una campaña marcada por la solidez y el trabajo colectivo.
Declaraciones del director técnico Lázaro Rodríguez
“Estoy muy contento. Es el segundo título en el año luego de ganar el Torneo Apertura. Los muchachos han hecho un gran trabajo y es lindo devolverle un título a La Habana después de tantos años”, expresó a Jit el DT Lázaro Rodríguez, destacando el esfuerzo del cuerpo técnico y los jugadores.
Partido por el bronce: Guantánamo se queda con el tercer lugar
En el duelo por la medalla de bronce, Guantánamo venció a Villa Clara gracias a la actuación estelar del portero Yorlan Urgellés.
El arquero mundialista detuvo una ocasión clara en los minutos finales y luego atajó dos penales en la tanda decisiva, tras un 0-0 en el tiempo reglamentario, asegurando así el tercer puesto para su equipo.
Conclusión: un cierre memorable para la 108 Liga Nacional de Fútbol
La victoria de La Habana no solo rompe una sequía histórica, sino que reafirma el crecimiento del fútbol capitalino y el nivel competitivo de la Liga Nacional. Un torneo que dejó emociones, sorpresas y un campeón que supo sufrir, reaccionar y conquistar la gloria.
(Con información de Cubadebate)
