Cincuenta y cinco agostos para la Oclae, siempre en combate

En pie de lucha encuentra este 11 de agosto a la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (Oclae), y no debe extrañarnos que así sea, pues para juntar, movilizar y combatir nació en La Habana justo ese día, pero de 1966, y es lo que ha hecho desde entonces.

Unidad del movimiento estudiantil y con la clase obrera y demás fuerzas sociales y sectores populares; solidaridad antimperialista y por la independencia y soberanía, la paz, la justicia, el progreso y derechos para todos, incluido el de una educación pública gratuita y de calidad: hace 55 años ese sueño reunió en la capital cubana 14 días a jóvenes de 22 países, para un IV Congreso Latinoamericano de Estudiantes igual de unitario y combativo, cuyo legado mayor fue la Oclae.

Ninguna de esas banderas ha sido arriada. El tiempo no ha hecho sino validar y enraizar aquellos objetivos y principios fundacionales, sin importar las malas rachas, que no han sido pocas para la región: lo mismo feroces dictaduras, que el peso insoportable de una deuda externa descomunal, o la década final del siglo XX -tan aciaga para las izquierdas-, el neoliberalismo y sus funestas recetas…

Pero, sin importar vaivenes y tormentas, la Oclae jamás renunció a ser y hacer, ni ha dejado de existir como plataforma de articulación y concertación del movimiento estudiantil regional, ni ha cejado en la pelea por los derechos y aspiraciones de la juventud estudiosa y de los pueblos, y por una América y un mundo mejores.

Resistir y luchar han acrecentado su pujanza, prestigio y poder de convocatoria, ante todo entre sus 36 organizaciones miembros de una veintena de países, que agrupan a más de 100 millones de jóvenes y representan, no solo al estudiantado universitario, sino también al movimiento secundarista y posgraduado en la región.

La hija del IV CLAE es hoy una organización hecha y derecha, con categoría operacional ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), status consultivo en el Consejo Económico y Social (Ecosoc) y una activa participación en otros mecanismos y espacios internacionales y del continente.

En La Habana nació y será esta ciudad capital sede mayor de una combativa celebración que ha estado “cocinándose” durante meses en centros de enseñanza, plazas y calles de la región y hasta en el ciberespacio, con un “santo y seña” que no deja margen a dudas en cuanto a los propósitos: “En pie de lucha por la educación, la unidad y el antimperialismo”.

A pesar de la pandemia de COVID-19, o quizás precisamente por sus devastadores efectos en América Latina y el Caribe, no es poco lo que se ha hecho, afirmó a la ACN Leonel Pérez Freeman, que preside la Oclae en representación de la Federación Estudiantil Universitaria de Cuba, y aludió, por ejemplo, al protagonismo del estudiantado en las movilizaciones populares en Colombia, Brasil, Chile, Perú y otras naciones.

A las acciones en cada país sumó otras por subregiones y a nivel continental, como el Encuentro de Estudiantes Latinoamericanos y Caribeños en Resistencia, celebrado hace poco más de un mes en Guadalajara, México, y varios foros online, sobre temas como la vigencia de los postulados de la Reforma de Córdoba y la paz y los derechos humanos.

Respecto al convite en La Habana, destacó que hay mucho que celebrar y “de corrido”: el 11 de agosto, los 55 de la Organización; el 12, el Día Internacional de la Juventud; y el 13, para cerrar, 95 años de vida eterna del Comandante Fidel, maestro de revolucionarios, guía e inspirador del movimiento estudiantil, fundador de la Oclae y a quien está especialmente dedicada esta conmemoración.

Se avecinan jornadas hermosas, de júbilo, reafirmación, tributo y recuento de la historia de una organización indisolublemente ligada a la vida de Nuestra América, puntualizó Pérez Freeman.

Serán días, también, para soñar -por qué no- los próximos 55 años de nuestra organización, y pensar entre todos qué más hacer, desde el movimiento estudiantil, para ayudar a frenarle los pies al imperio codicioso y cumplirle a nuestros próceres el sueño de una Patria Grande unida, próspera y definitivamente independiente, expresó.

Grandes son los desafíos. Siempre lo han sido y, como siempre, el estudiantado no fallará. ¿Quién puede dudarlo? Para unir, movilizar y luchar fue parida la Oclae hace 55 agostos, y no hay ni habrá pelea justa en la que no alcancemos a verla justo ahí, en la vanguardia.

(Tomado de ACN)

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