Sobran razones para Soñarte

En el seno agradecido de la comunidad capitalina del Cotorro se desarrolla un proyecto sociocultural, extensión y parte indisoluble de una mujer dedicada a su familia, a su barrio y especialmente a los niños. Irma Sehwerert Mileham es la fundadora de Soñarte, que lleva el derecho a la cultura a quienes lo necesiten.

La iniciativa nació del interés por trabajar para el rescate de los valores, oportunidad que le llegó a Irma luego de la jubilación y que se convirtiera en una labor cultural con los más pequeños, con la comunidad. Desde el patio de su casa comenzaron los primeros talleres de dibujo, teatro y danza, a los cuales cada día se sumaron niños y adolescentes hasta que el 13 de agosto de 2010 se oficializó como proyecto por la Dirección Provincial de Cultura.

Estos 11 años han hecho de Soñarte una fuente de cultura, de trabajo social, de vinculación con los factores y organizaciones comunitarias desde manifestaciones como la pintura, el teatro, la música, talleres de barro y ruedas de casino. El proyecto ha sido, además, fortaleza para las instituciones culturales del territorio y de la capital, pues en cualquier contingencia están sus niños y adolescentes para ayudar y dar felicidad y alegría a quien lo necesite.

Irma recuerda con cariño cuando en enero de 2019, con el paso del tornado por algunas localidades de la capital, Soñarte llevó nuevamente la fantasía y la motivación por vivir a niños, jóvenes y adultos del municipio de Regla, afectado por el fenómeno climático.

La sede del proyecto, en el reparto Las Delicias, ha sido una escuela por la que muchos han pasado y se han llevado grandes experiencias para su vida personal y profesional. «Siempre regresan y nos enorgullece que actualmente haya un estudiante nuestro en San Alejandro; una joven que se formó junto a nosotros hoy es restauradora del Centro Histórico de la Oficina del Historiador y muchos otros niños y adolescentes que llevan en el alma a Soñarte y su labor cultural», destaca Irma Sehwerert  Mileham, Premio del barrio por su labor incansable, por la orientación de las futuras generaciones en un territorio periférico, que muchos pretenden catalogar de marginal, atípico; sin embargo, está lleno de ganas de hacer y transformar para un futuro mejor.

Fuente de hermosos logros

Una localidad a la que llegan, además, profesores que de forma desinteresada apoyan a todo el que tenga inquietudes por el mundo del arte.

Soñarte solo puede ser fuente de hermosos logros como es la historia de Lorenzo Conde Pareja, músico por vocación y entrega que quedó limitado físicamente y con afectaciones sicológicas luego de una pelea familiar. Lorencito, como cariñosamente lo llaman todos en el proyecto, encontró también su recuperación con la ayuda y el cariño maternal de Irma y nuevas ganas de vivir gracias al taller de pintura con el profe Ernesto Pimienta Sánchez.

Los talleres de Soñarte son un complemento educativo casi indispensable para estos infantes y sus familias. El cuerpo de este divino proyecto está formado, además, por profesores de las diferentes manifestaciones, como Carlos Morales Reyes, quien imparte Artes plásticas y confiesa que la iniciativa debe tener más apoyo de las instituciones culturales, de los artistas. El momento que recuerda con mayor satisfacción fue cuando a su alumno Diego le preguntaron qué le gustaría ser cuando sea grande e inmediatamente respondió: «Artista como mi profe Carlos».

Irma Sheweret es la madre de René González, uno de los cinco héroes quien apoya fielmente la labor que realiza su madre en el Proyecto Soñarte y dice sentirse orgulloso de su guía siempre certera.  

«Soñarte me enseñó que, cuando haces las cosas desde el corazón, salen cosas muy lindas y con amor. Actualmente me desempeño como Instructora de Arte de la escuela primaria Antonio Maceo y sé que la profesional que soy se lo debo al proyecto y a su gran familia», resalta la profesora de baile Maivisel Martínez. 

El apoyo del grupo gestor y su fuerza joven siempre ha sido motivo de orgullo para Irma, quien agradece la continuidad de sus ansias por motivar la creación artística. Bárbaro Reyes Iznaga, gestor del proyecto y miembro de la Sociedad Cultural José Martí, manifiesta que el amor por el trabajo comunitario es infinito, al igual que las ganas de llevar a los niños a la participación social sana… y qué mejor oportunidad que desde la cultura, desde la innovación.

Este proyecto cuenta con un montón de amigos que lo han sacado adelante desde la disposición y la responsabilidad, entre ellos Yoamaris Neptuno, Maykel Muiño, Luis Ramos Osoria, Milagros Pérez. También brindan su apoyo y conocimientos estudiantes universitarios como Delio Peña Rodríguez, del ISRI, y Orbel Luis Martínez Cuellar, de la Cujae, quienes hacen que este sueño no tenga fronteras con una página en Facebook, canal de YouTube y perfiles en Instagram y Twitter.

Con la voluntad de la familia

Soñarte se fortalece con la voluntad indiscutible de la familia. «Cuando los padres apoyamos a los niños para que se desarrollen de esta forma, no solamente los estamos ayudando a hacerse un camino en la vida, a desarrollar las inclinaciones artísticas, sino que también los estamos apoyando a nivel escolar, porque los niños se desinhiben, practican entre ellos mismos la colaboración, aprenden a ser más compañeros, y a nosotros como padres eso nos enorgullece y nos ayuda a garantizar el desarrollo pleno de nuestros hijos», afirma Yurama Bermúdez, madre de Marbenis, una niña que disfruta cada taller de Soñarte como si fuera el primero.

Visitas a museos, teatros, cines y sitios históricos se ven frenadas por la pandemia del coronavirus, sin embargo, el trabajo de Soñarte continúa con actividades y concursos desde las redes sociales y recientemente en los vacunatorios, adonde los niños y adolescentes han llevado su arte. 

Hacer nuevas amistades y aprender a vincular el estudio con el arte es de los más grandes resultados del proyecto Soñarte en sus pupilos, que como Cristian, Dairon, Amanda, Rachelis, John, Rafael y muchos otros, no se pierden un taller o actividad donde puedan demostrar su creación al mundo. «Solo el amor convierte en milagro el barro», frase que cobra sentido al ver el trabajo de este proyecto sociocultural como puerta de luz en la comunidad.

Estudiantes de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana tocamos esta puerta y aseguramos que no hay forma más sincera y hermosa que Soñarte para hacer Revolución en todos los sentidos de la palabra. Cuando preguntamos a Irma si se siente conforme con el trabajo realizado expresó con humildad: «Siempre se puede hacer más. Soñarte debe brindar felicidad y ahora más que nunca salta a la vista que el proyecto tiene salud, ganas y sangre joven para continuar en los corazones del Cotorro y de toda Cuba por largo tiempo».

Equipo gestor de Soñarte: De derecha a Izquierda: Delio Peña, comunicador de Soñarte, Irma Sheweret, fundadora de Soñarte, Bárbaro Reyes, gestor principal del proyecto,  Illiana Arteche Capdesuñer, miembro del grupo de comunicación, Elizabeth Sanabria Calvo, presidenta de uno de los CDR de la comunidad Las Delicias. 

(Tomado de Juventud Rebelde)

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