La Ciencia deja el buró y se va a los barrios

Los centros de investigación del país han sido llamados a brindar desde la Ciencia soluciones a las diferentes problemáticas de la sociedad. Sin embargo, esto se materializa no solo estudiando e indagando los secretos que aún guardan fenómenos y materias, sino también poniendo el corazón y el cuerpo.

Ejemplo de ello son las acciones que desarrollan los institutos de investigación asociados al Grupo Empresarial Ganadero (Gegan), dentro de las acciones del programa de transformación de barrios vulnerables en la capital cubana.

Reparación y estado actual del agromercado al que contribuyó el Instituto de Investigaciones Avícolas. Foto: Gegan

Del dicho al hecho

Hasta la barriada de Luyanó llegó el aporte del Instituto de Investigaciones Avícolas. “Intervinimos en dos lugares, el agro de Arango, entre Luco y Justicia y en la bodega ubicada frente al parque Tamarindo”, explicó Riger Callejas García, director de logística del centro.

En el primero, contribuyeron en el montaje de las vigas, parte de la estructura y cubierta, pintura, iluminación e higiene, así como abastecer de recursos para la comercialización, con huevos asignados mediante la Empresa Agropecuaria Bacuranao. “Esto se realizó con el presupuesto propio, a través de procedimiento establecido para que ese gasto sea reconocido por Consejo de Defensa Municipal de Diez de Octubre, mientras que la fuerza constructiva, de la Empresa de Montaje y Construcción (Edescon) del sistema de la Agricultura”, dijo Callejas.

En el caso de la bodega de Tamarindo, a cargo del Grupo Agroforestal, el instituto asumió la transportación de algunos recursos terminación, la terminación de la acera del frente y la alimentación de los trabajadores, precisó.

No se quedó atrás el Instituto de Investigaciones de Pastos y Forrajes. Jael Echevarría Carracedo, su directora general, explicó que las acciones emprendidas en el jardín de la infancia Ronda de Carrusel, ubicado en Herrera entre Fábrica y Justicia, frente al parque Fábrica. “Tenemos contratado a un grupo de trabajadores y hemos nos hemos encargado de la reparación capital del círculo”.

Jardín de la infancia Ronda de carrusel, a cargo del Instituto de Investigaciones de Pastos y Forrajes. Foto: Raquel Sierra

Ante la complejidad de los arreglos de la cubierta no se desanimaron e hicieron nuevo el baño, el pantry y el área externa para ejercicios, cuyo estado no reunía las condiciones para la atención a 26 niñas y niños que asistían al jardín, así como en la rehabilitación de la cisterna, que permite hoy disponer de agua, y de la pared de viviendas colindantes. “En la actualidad, se trabaja en la ambientación y la jardinería, con la siembra de un cedro y plantas de moringa, de manera que puedan disfrutar de sombra. Además, crearon canteros y los sembraron con plantas aromáticas y medicinales, como parte de su formación integral”, dijo Jael.

Jael Echevarría Carracedo, dirección general del Instituto de Investigaciones de Pastos y Forrajes, muestra el resultado de la reparación del baño, para beneficio de 26 niñas y niños. Foto: Raquel Sierra

”Hemos tenido la cooperación de los vecinos del barrio que han trabajado y están contentos porque también se han beneficiado en la recuperación de las paredes de sus viviendas. Quedan pendientes solo las sombrillas del área exterior y la decoración interior, que incluye un sitial martiano, con los símbolos patrios, para acercar a los niños a la historia”, puntualizó la directora general del Instituto de Pastos y Forrajes.

A mediados de agosto, el Instituto de Investigaciones Porcinas del Gegan, asumió la reparación de la Bodega 125 La Princesa, ubicada en la circunscripción # 19 del barrio de Luyanó, con acciones dirigidas a mejorar las condiciones de trabajo e higiene de quienes laboran en esa unidad, así como para garantizar la seguridad de los víveres, sobre todo de las lluvias, que ponían en riesgo los alimentos.

En visita a la obra, concluida el pasado 24 de agosto, vecinos del lugar expresaron satisfacción por la rehabilitación de la bodega. “El beneficio que tiene arreglar, no solo esta bodega, sino todas, es que cuando se reparan las comidas están más cuidadas, no se contaminan con ratones, ni con bichos, y el producto puede llegar con calidad al beneficiario, al consumidor”, dijo Sisley Quevedo Sardía.

Por su parte, Laura Figueredo Hernández, otra cliente, refirió que “estaba en malas condiciones, pésimas; al estar reparada, mejor para conservar los productos que llegan, mejor para la población. Me gusta cómo ha quedado, es un cambio abismal”.

Paréntesis

Aunque de manera general los criterios acerca de los resultados de las acciones son satisfactorios, valdría la pena tener en cuenta otras opiniones. Por ejemplo, en la bodega ubicada frente al parque Tamarindo, los vecinos no están de acuerdo con que se hayan tapiado las paredes, dejando solo dos puertas: “los bodegueros pasarán mucho calor”, dicen.

Bodega frente al parque Tamarindo, donde apoya en la transportación de materiales el Instituto de Investigaciones Avícolas. Allí vecinos discrepan del cierre con bloques de las antiguas puertas. Foto: Raquel Sierra

Para emprender cambios en fachadas, junto a la buena voluntad en momentos de carencias, se requiere consultar cómo esas transformaciones radicales cambian la estética de los barrios. Por otra parte, allí mismo, se creó, en la acera, una rampa para mover los productos, que la comunidad considera puede provocar la caída de las personas ancianas.

Los vecinos alertan que la rampa puede ocasionar la caída de personas ancianas. Foto: Raquel Sierra

Uno de los operarios que labora en la rehabilitación consideró también que les indicaron no rehabilitar las columnas redondas, porque se reforzarían con una base rectangular, lo que también modifica el concepto original.

Sí por las obras, pero vistas y ejecutadas con una mirada holística y una materialización con calidad y sentido común, para que en lugar de satisfacción no creen disgusto.

Foto: Raquel Sierra

Sistema de la agricultura en obras

El sistema de la Agricultura, con sus grupos empresariales e institutos, lleva adelante el programa de atención a Diez de Octubre, focalizado en sus barrios, en la reparación de consultorios médicos, farmacias, unidades de Comercio, círculos infantiles, escuelas primarias, mercados agropecuarios y parques, desde el pasado 24 de julio.

«Las acciones buscan dar solución a los problemas de la población y se ejecuta de manera integrada con las autoridades del municipio, a partir de los recursos disponibles y con una activa participación a tiempo completo de los presidentes de los Consejos Populares, autoridades, organizaciones políticas y de masas, trabajadores sociales, directivos del Ministerio de la Agricultura y pobladores del barrio», dijo Luis Enrique Díaz Burón, director de Inversiones del Ministerio de la Agricultura y representante del ministro del sector para el programa de atención a ese territorio capitalino.

(Tomado de Tribuna de La Habana)

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