Empresas y universidad dan pasos hacia el saneamiento de la bahía de La Habana

La búsqueda de alternativas para eliminar los vertimientos de las industrias cárnica y molinera que impactan en la rada habanera, fueron analizados en el Taller sobre tratamiento de residuales en la industria alimentaria, organizado por el Grupo de Trabajo Estatal Bahía de La Habana (GTE-BH).

Con sede en el hotel Iberostar Parque Central, el taller forma parte de las acciones del Proyecto de soluciones técnicas al tratamiento de aguas residuales industriales en la bahía, que se ejecuta con apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid).

El taller es parte de un programa de capacitación a representantes de entidades ubicadas en ese enclave marítimo y con fuentes contaminantes reconocidas y en vías de solución, dijo la directora de gestión ambiental del Grupo Estatal Bahía Habana, Mercedes Gzegozewski.

«Hay un problema grave en la bahía, el saneamiento, y ese es el fin, proporcionar las herramientas a las entidades para solucionar los vertidos, que tienen elevados niveles de contaminación, pues nosotros, como grupo, trabajamos en función de la gestión del saneamiento», declaró Gzegozewski.

Con representantes de industrias del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria, cuyos residuales presentan elevada concentración de materia orgánica, nutrientes, sólidos y coliformes, y de la Universidad Tecnológica de La Habana, José Antonio Echeverría (Cujae), expertos españoles expusieron, de forma virtual, temáticas como la legislación española en materia de aguas residuales, impacto de las aguas contaminadas en el medio receptor, elementos de depuración, tratamiento físico, químico, biológico, de fangos y terciario, así como casos reales de industrias agroalimentarias con instalaciones de depuración de aguas.

Igualmente, se abordaron tópicos como la gestión de las aguas residuales en la industria molinera, normas internacionales que regulan los vertidos, procesos y tipos de tratamientos, diseños de sistemas y ejemplos de buenas prácticas.

Más allá del taller

Según agregó la directora de gestión ambiental del GTE-BH, el programa lleva muchos talleres de capacitación, dirigidos no solo a inversionistas y proyectistas, sino a todos aquellos que de alguna manera son decisores, para definir un futuro para estas soluciones.

Para ello, se utilizó como base científica a la Cujae. «Los estudiantes facilitan sus propuestas -mediante sus tesis de grado-, que se trabajan con los inversionistas cubanos y especialistas españoles en estos temas, de manera que ayuden a conformar una solución factible al problema de cada una de las entidades.

«De ahí saldrían proyectos de ingeniería básica, que se entregarían a las organizaciones para su presentación al Ministerio de Economía y Planificación, para su posible aprobación y ejecución, en el momento en que se considere posible implementarlas».

Al respecto, Santiago Reyes Pérez, presidente del GTE-BH, señaló que debe pensarse en otro proyecto u otra vía para lograr que alguna de estas soluciones para el tratamiento cierren ciclo. «El ciclo se cierra con una planta hecha por una empresa cubana, funcionando correctamente», consideró.

Según explicó la directora de gestión ambiental del GTE-BH, en lo adelante el proyecto comprende nuevas capacitaciones, que incluyen la sensibilización de personas decisoras, en sectores como la industria sideromecánica, y las de energía y minas, lo cual a la vez incluye a la refinería Ñico López, una de las mayores fuentes contaminantes de la bahía. Y se amplía al sector del transporte, con muchas bases de mantenimiento automotor, pero sin darle solución a los residuos que generan.

«Todos van a tener el mismo resultado, un expediente, con su proyecto de ingeniería básica, sus cálculos de factibilidad y su propuesta para el MEP, de manera que puedan realizarlo en la medida en que su presupuesto de inversiones lo disponga y de las prioridades que se les de a cada una de ellas», abundó.

En estos momentos tenemos como objeto de estudio a las empresas que se encuentran en la cuenca de la bahía, tanto directa como indirectas, pero eso no quita que cuando se entreguen los expedientes los organismos puedan aplicar las soluciones en cualquiera de sus unidades del país, con las debidas adecuaciones.

«Queremos que los proyectistas tengan como herramienta de trabajo su propia capacidad de utilizar los recursos nacionales. Es muy fácil traer un módulo, con todo hecho, pero eso resulta costoso y las soluciones presentadas por los especialistas españoles son construcciones civiles, con resultados similares a los que queremos, lo que minimizaría los costos e incentivaríamos a las industrias cubanas a producir y generar soluciones dentro del país, que sería un buen proyecto para sustituir importaciones, como se está pidiendo», enfatizó Gzegozewski.

(Tomado de Tribuna de La Habana)

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