Subrayan trascendencia científica del Bojeo a Cuba

Un referente de importancia constituyen las investigaciones sobre la presencia de microplásticos en ecosistemas marinos del país, evidenciadas durante el Bojeo a Cuba de julio hasta agosto pasado y que contaron con apoyo internacional.

La obtención de sus muestras es de relevancia para las ciencias oceanográficas de la nación, señalaron especialistas de la Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías de Avanzada (AENTA) en un resumen de su Boletín Clips de Energía Nuclear.

Citaron declaraciones de la Doctora en Ciencias Patricia González Díaz, líder de la expedición y presidenta del Consejo Científico del Centro de investigaciones Marinas de la Universidad de La Habana, quien subrayó que contribuirán a suplir un vacío de conocimientos sobre el efecto de esas sustancias en la salud de organismos marinos y terrestres.

Ejemplificó con el hecho de que los microplásticos forman parte del cerebro de los peces y el estómago de los corales, además de incorporarse al ciclo alimentario de la especie humana, por lo que la ciencia se orienta a evaluar el grado de esa contaminación y sus impactos en varios hábitats.

González Díaz significó que esos estudios poseen especial interés para Cuba y la región del Caribe, donde se desarrolla el turismo como uno de los renglones económicos principales, por lo que la conservación de sus fondos y litorales resultan indispensable para satisfacer exigencias de los clientes, vinculadas a la calidad de los balnearios y las actividades náuticas.

Destacó que es imprescindible examinar cómo los microplásticos se incorporan a organismos como los peces, que forman parte de la cadena alimentaria de otras especies, incluidos los seres humanos, cuya salud pudiera estar en riesgo al consumir las diminutas partículas del material dúctil, en ocasiones vertido de forma indiscriminada al entorno.

Los expertos de Clips de Energía Nuclear evaluaron también el intercambio que sostuvieron representantes de la Unidad de Laboratorios Centrales de Sanidad Agropecuaria (ULCSA), del Ministerio de la Agricultura, y de la AENTA sobre cooperación técnica en la temática de agricultura y alimentación.

Trataron sobre las posibilidades de potenciar la capacidad de esa Unidad de Laboratorios para diagnosticar y enfrentar enfermedades zoonóticas, al igual que la inocuidad alimentaria con el uso de técnicas nucleares, explicaron en su publicación correspondiente al mes de agosto.

Incluso, los directivos de la AENTA expusieron las posibilidades de colaboración técnica con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a través del Marco Programático Nacional para la cooperación con Cuba, y en el Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y Tecnología Nucleares en América Latina y el Caribe (ARCAL).

La Unidad de Laboratorios Centrales de Sanidad Agropecuaria está adscripta al Órgano central del Ministerio de la Agricultura que tiene la misión de coordinar y controlar el trabajo de su red de 21 laboratorios centrales, y los servicios científico-tecnológicos de Sanidad Agropecuaria.

Recordaron la iniciativa de 17 laboratorios oficiales de países de la región de presentar el Comité de Intercambio de Datos de la Red Analítica de América Latina y el Caribe (RALACA) para garantizar la inocuidad de los alimentos en mercados nacionales y regionales, y facilitar el comercio internacional de productos alimentarios.

(Tomado de Tribuna de La Habana)

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